Serpientes: guía, cuidados y legalidad
Las serpientes de terrario más habituales son la serpiente del maíz (Pantherophis guttatus), la pitón real (Python regius), las boas y distintas culebras reales. Son animales tranquilos que comen cada una o dos semanas y que, criados en cautividad, se manejan con facilidad. Cada anuncio indica la especie, el sexo cuando se conoce y la fase de color.
Cuidados básicos
Una serpiente necesita un terrario cerrado con cierre seguro, porque son expertas en escaparse, un gradiente térmico con termostato, dos escondites y un bebedero amplio. Se alimentan de roedores, mejor congelados y descongelados, del tamaño adecuado. Antes de comprar, pregunta qué come y cada cuánto, y si ya acepta presas congeladas.
Legalidad en España
Las pitones y las boas están incluidas en CITES: la mayoría en el anexo B del Reglamento (CE) 338/97, que exige acreditar el origen legal, y algunas subespecies en el anexo A, que exige certificado. La serpiente real de California (Lampropeltis californiae) figura en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras y no se puede tener ni vender. Canarias y Baleares limitan la tenencia de serpientes por el riesgo para su fauna.
Esta información es orientativa y la normativa cambia: comprueba siempre la vigente en tu comunidad autónoma.
Precios orientativos
Una serpiente del maíz suele costar entre 50 y 250 euros; una pitón real, entre 80 euros en fase normal y más de 1.000 en fases poco comunes; una boa, entre 150 y 600 euros según la especie y la localidad.
Preguntas frecuentes sobre Serpientes
¿Qué serpiente es mejor para empezar?
La serpiente del maíz y la pitón real son las más recomendadas: tamaño manejable, carácter tranquilo y cuidados muy documentados.
¿Cada cuánto come una serpiente?
Depende de la especie y la edad: las crías cada 5 a 7 días y los adultos cada 10 a 20. El vendedor debe decirte su pauta actual.
¿Puedo tener una serpiente en Canarias o Baleares?
Ambas comunidades restringen la tenencia de serpientes. Antes de comprar, consulta la normativa de tu isla; el vendedor no puede enviarte una especie prohibida allí.

